Una lámina de silicona es un semielaborado. Un rectángulo de elastómero que puede tener propiedades radicalmente distintas según cómo se haya formulado, cómo se haya fabricado y para qué se haya diseñado. Una lámina compacta alimentaria de platino a 60 Shore A y una lámina esponjosa ignífuga EN 45545-2 comparten familia química — ambas son VMQ — pero en la práctica son materiales con comportamientos, certificaciones y aplicaciones que no se solapan.
El problema es que en muchas especificaciones se escribe « lámina de silicona » como si fuera una definición completa. No lo es. Hay cinco decisiones técnicas que determinan si la lámina que se monta va a funcionar o va a dar problemas, y cada una descarta opciones.
Compacta o celular: la primera decisión
Todo empieza aquí. El ingeniero que necesita una lámina de silicona tiene que decidir antes de cualquier otra cosa si necesita una estructura compacta (sólida, sin celdas) o una estructura celular (esponjosa, con celdas cerradas). La diferencia no es de calidad — es de comportamiento mecánico.
La silicona compacta es un elastómero sólido y homogéneo. Su dureza se mide en Shore A (desde 10 hasta 90) y determina cuánta fuerza se necesita para comprimirla y sellar. A 60 Shore A — el estándar industrial para juntas planas — la compresión requerida para lograr estanqueidad es moderada, pero necesita superficies de contacto mecanizadas y fuerzas de cierre controladas. Si las superficies tienen irregularidades o la fuerza de cierre es insuficiente, la junta compacta no se adapta y el sellado falla.
La silicona celular de celdas cerradas (esponjosa) tiene una estructura interna formada por celdas de gas no interconectadas. No absorbe agua, no permite el paso de aire y se comprime hasta un 50–70 % de su espesor con fuerzas muy bajas. Donde una compacta de 60 Shore A necesita apriete mecánico con tornillería dimensionada, una esponjosa de densidad media sella con un cierre manual de clip o bisagra. Además proporciona aislamiento térmico — las celdas de gas actúan como barrera — algo que la compacta no ofrece.
Calandrado o fundido: cómo se fabrica la lámina compacta
Para la silicona compacta hay dos procesos de fabricación, y la elección no es arbitraria.
El calandrado produce lámina en continuo: la silicona pasa entre rodillos que la conforman a espesor constante y sale como un rollo continuo. Es el proceso económico para grandes superficies. Espesores habituales de 0,3 a 10 mm, anchos de rollo hasta 1.200 mm. La tolerancia de espesor es buena (±0,2 mm en espesores finos, ±0,5 mm en gruesos), pero la planitud depende de la tensión del rollo durante el almacenamiento — una lámina almacenada mucho tiempo en rollo puede presentar curvatura residual.
La placa fundida se fabrica por vertido de silicona en un molde plano y vulcanización controlada. Produce placas individuales, no rollos. Espesores desde 0,5 hasta 30 mm, dimensiones hasta 1.000 × 1.000 mm. La planitud es perfecta — no hay tensión residual de enrollado. Es la opción para troquelado de precisión, diafragmas, membranas y aplicaciones donde la uniformidad de espesor y la planicidad son críticas. Coste unitario superior al calandrado, pero justificado cuando la geometría o la tolerancia lo exigen.
Para la mayoría de juntas industriales, la lámina calandrada es suficiente y más económica. La fundida se reserva para espesores superiores a 10 mm, aplicaciones de precisión y piezas donde la planitud perfecta es un requisito funcional.
La silicona celular se fabrica por calandrado de compound espumable o por expansión controlada en horno. Las tolerancias dimensionales son más amplias que en compacta (±10 % en espesor para rollos calandrados) — esperable en un material que depende de un proceso de expansión celular.
Formulación: lo que determina dónde puede trabajar
La estructura (compacta o celular) define el comportamiento mecánico. La formulación define dónde puede instalarse legalmente ese material. Aquí es donde la oferta se ramifica.
Estándar industrial
Silicona VMQ sin certificación sectorial específica. Rango térmico –60 a +200 °C, buena resistencia UV/ozono, inercia química general. Durezas de 10 a 90 Shore A en compacta, densidades de 200 a 500 kg/m³ en celular. Es la base para sellados industriales, HVAC, envolventes eléctricas, iluminación, construcción. Cuando no hay un requisito normativo que obligue a una formulación específica, esta es la opción por defecto — y la más económica.
Alimentaria
Materias primas aprobadas para contacto con alimentos. Tres marcos normativos principales: FDA 21 CFR 177.2600 (Estados Unidos), BfR IX y XV (Alemania) y CE 1935/2004 (Unión Europea). El material se postcura en horno para eliminar volátiles residuales de la vulcanización.
Aquí aparece una decisión adicional: el tipo de catalización. La silicona alimentaria catalizada por peróxido es el estándar de la industria — buenas propiedades mecánicas, gama amplia de durezas y colores, coste contenido. La reacción de curado genera subproductos ácidos que se eliminan con el postcurado, pero pueden quedar trazas. Para alimentario general (juntas de equipo, sellados de tapa, superficies de trabajo) es perfectamente adecuada.
La catalizada por platino produce un material de mayor pureza: la reacción genera subproductos inertes y el residuo de volátiles es mínimo. Es la elección cuando el protocolo de planta o la normativa exigen mínima interacción material-producto — farmacéutica, baby food, bebidas sensibles al sabor (vino, cerveza artesanal, destilados), cosmética, entornos GMP. También es la vía hacia certificaciones médicas (ISO 10993, USP Class VI) si la aplicación lo requiere.
Disponible en compacta y en celular. La celular alimentaria (Serie 15, platino) es específica para sellados compresibles en equipos de procesado alimentario: puertas de cámaras frigoríficas, tapas de tolvas, paneles de acceso.
Lámina de silicona alimentaria
Lámina de silicona con certificación FDA, BfR y CE 1935/2004 para contacto con alimentos. Disponible en catalización peróxido y platino, compacta y ce...
Ver producto →Ignífuga — EN 45545-2
Formulación con resistencia acrecentada al fuego, baja emisión de humos y baja toxicidad. La norma de referencia es la EN 45545-2 para material rodante ferroviario, metro, tranvía y estaciones. Se clasifica por exigencias (R22, R23) y niveles de peligro (HL1, HL2, HL3).
En compacta, la Serie 16 (peróxido) alcanza HL3 — el nivel más exigente — con índice de oxígeno de 32,7 %, densidad óptica de humos Ds max 36,3 e índice de toxicidad 0,05. Valores muy por debajo de los límites normativos. Durezas de 30 a 85 Shore A.
En celular, la Serie 33 (platino) alcanza HL2 con índice de oxígeno 29 % y Ds max 62,1. Adecuada para sellados compresibles de puertas, ventanas y paneles interiores donde se necesita la combinación de compresibilidad y resistencia al fuego.
Para aplicaciones donde se requiere clasificación UL 94 V-0 pero no la certificación ferroviaria completa, existe la esponjosa autoextinguible UL — más accesible en plazo y coste.
Lámina de silicona ignífuga EN 45545-2
Lámina de silicona con certificación ferroviaria EN 45545-2. Baja emisión de humos y toxicidad. Compacta hasta HL3, celular hasta HL2.
Ver producto →Conductora ESD
Silicona cargada con partículas de carbono que reduce la resistividad eléctrica a valores del orden de 10² Ω/□ en superficie. Para protección contra descargas electrostáticas, puestas a tierra de baja exigencia y entornos ATEX. Dureza fija 65 Shore A, color negro (inherente al carbono). La conductividad es volumétrica — no se degrada con el corte, la compresión ni el desgaste.
No funciona para apantallamiento EMI serio (necesita cargas metálicas) ni como conductor de potencia.
Lámina de Silicona Conductora
Lámina de silicona cargada con carbono para protección ESD, puestas a tierra y conducción de baja intensidad. 65 Shore A, espesores 0,3–10 mm.
Ver producto →Metal-detectable
Silicona alimentaria con partículas de ferrita metálica incorporadas en la masa. El material es detectable por los equipos de inspección de metales que operan en líneas de producción alimentaria. Si un fragmento de junta se desprende y cae al producto, el detector lo identifica y rechaza la pieza contaminada.
Disponible en compacta y en celular. Color azul — el estándar de la industria alimentaria para componentes que no deben confundirse con producto alimentario. Combina la certificación FDA/CE 1935/2004 con la seguridad de la detectabilidad.
Lámina de silicona metal-detectable
Lámina de silicona alimentaria con partículas de ferrita metálica. Detectable por equipos de inspección en líneas de producción alimentaria.
Ver producto →Ultrafina — diafragmas y membranas
Lámina de precisión en espesores de 0,2 a 1,5 mm, fabricada por calandrado controlado o fundido de alta planitud. Para diafragmas de bombas de membrana, membranas de válvulas, reguladores de presión, dispositivos médicos. La tolerancia de espesor es crítica — variaciones de ±0,05 mm afectan al comportamiento dinámico de un diafragma. Disponible en formulaciones estándar, alimentaria, médica (ISO 10993) y resistente a fluidos específicos.
Lámina de silicona ultrafina — diafragmas y membranas
Lámina de precisión de 0,2 a 1,5 mm para diafragmas de bomba, membranas de válvula y reguladores de presión. Tolerancia ±0,05 mm.
Ver producto →| Lámina | Estructura | Dureza / Densidad | Espesores | Temperatura | Certificaciones principales |
|---|---|---|---|---|---|
| Compacta estándar (calandrada) | Compacta | 10–90 Shore A | 0,3–10 mm | –60 a +200 °C | REACH · RoHS |
| Compacta estándar (fundida) | Compacta | 10–90 Shore A | 0,5–30 mm | –60 a +200 °C | REACH · RoHS |
| Alimentaria peróxido (Serie 2) | Compacta | 30–80 Shore A | 0,5–12 mm | –60 a +200 °C | FDA · BfR IX/XV · CE 1935/2004 |
| Alimentaria platino (Serie 12) | Compacta | 10–90 Shore A | 0,5–12 mm | –60 a +200 °C | FDA · BfR · CE 1935/2004 · ISO 10993 |
| Esponjosa estándar | Celular celdas cerradas | 200–500 kg/m³ | 1,5–25 mm | –60 a +200 °C | REACH · RoHS · ASTM D1056 |
| Esponjosa alimentaria (Serie 15) | Celular celdas cerradas | 500–800 kg/m³ | 1,5–25 mm | –60 a +200 °C | FDA · BfR IX/XV · CE 1935/2004 |
| Esponjosa ignífuga (Serie 33) | Celular celdas cerradas | — | 1,5–25 mm | –60 a +200 °C | EN 45545-2 R22/R23 HL1–HL2 |
| Ignífuga compacta (Serie 16) | Compacta | 30–85 Shore A | 0,5–12 mm | –60 a +200 °C | EN 45545-2 R22/R23 HL1–HL3 |
| Conductora ESD | Compacta | 65 Shore A | 0,3–10 mm | –40 a +200 °C | REACH · RoHS |
| Metal-detectable | Compacta + celular | 60 Shore A (compacta) | 0,5–12 mm | –45 a +200 °C | FDA · CE 1935/2004 · Detectable |
| Ultrafina / Diafragmas | Compacta (precisión) | 10–90 Shore A | 0,2–1,5 mm | –60 a +200 °C | FDA · ISO 10993 (según formulación) |
Cinco errores que se repiten
Usar compacta donde hace falta celular. Si la superficie de contacto tiene irregularidades superiores a 0,1–0,2 mm y no hay fuerza de cierre suficiente para deformar una junta compacta, el sellado va a tener fugas. La esponjosa absorbe esas irregularidades con una fracción de la fuerza.
Especificar « silicona alimentaria » sin indicar la normativa de destino. FDA y CE 1935/2004 no son equivalentes — cubren mercados diferentes y los ensayos de migración pueden variar. Una lámina certificada FDA puede no tener los ensayos requeridos por CE 1935/2004 para el mercado europeo, y viceversa. Hay que especificar la normativa del mercado de destino del producto final, no del mercado donde se fabrica la máquina.
Elegir esponjosa de densidad demasiado baja para sellados bajo presión. Una esponjosa de 200 kg/m³ sella muy bien contra polvo y salpicaduras, pero no resiste presión hidrostática ni neumática. Si el sellado va a trabajar contra presión diferencial — aunque sea baja — hace falta densidad firme (400–500 kg/m³) o directamente compacta.
No considerar la catalización en contacto con bebidas sensibles. La silicona de peróxido con postcurado cumple la normativa alimentaria sin problema. Pero las trazas de subproductos de curado pueden ser detectables en análisis sensorial de bebidas delicadas. Si el maestro cervecero o el enólogo detecta algo, el problema no es la normativa — es la especificación que no tuvo en cuenta la sensibilidad del producto.
Confundir resistencia al fuego con autoextinguibilidad. La silicona estándar ya es autoextinguible (no propaga la llama). Pero autoextinguibilidad no es lo mismo que cumplir EN 45545-2 — la norma ferroviaria mide además emisión de humos, toxicidad de gases y velocidad de propagación. Especificar « silicona ignífuga » sin indicar la norma y el nivel de peligro requerido (HL1, HL2, HL3) no es una especificación — es una intención.
Lo que hay que especificar
Cinco datos cierran una lámina de silicona:
- Estructura: compacta o celular. Si celular, densidad aproximada requerida.
- Formulación / normativa: estándar, alimentaria (FDA, CE 1935/2004, BfR — indicar cuál), ignífuga (EN 45545-2 con nivel HL, o UL 94), conductora, metal-detectable. Si alimentaria, indicar si peróxido o platino, o describir la aplicación para que se determine.
- Dureza o densidad: Shore A para compacta (o rango aceptable), kg/m³ para celular.
- Espesor y formato: espesor en mm, formato de suministro (rollo, plancha, pieza troquelada según plano). Si troquelada, enviar plano con dimensiones.
- Entorno de trabajo: temperatura continua, picos, agentes químicos en contacto, presión diferencial, frecuencia de apertura/cierre (para celular), requisitos IP (para envolventes).
El resto es selección de serie y verificación contra la ficha técnica.
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